El pez sonrió (al menos eso pareció) y dijo: —Ese deseo ya se está cumpliendo. Porque has escuchado mi historia, y ahora tú la contarás.
Colombina, que tenía un corazón grande como la luna, lo tomó con cuidado en sus manos y lo llevó mar adentro. Pero el pez no se fue. En lugar de eso, comenzó a nadar en círculos alrededor de sus pies, trazando espirales de luz. colombina y el pez azul pdf gratis
Colombina vivía en una pequeña casa junto al mar, donde el agua tenía color de esmeralda y las olas susurraban secretos al atardecer. Un día, mientras caminaba por la orilla, encontró un pez diminuto de un azul tan brillante que parecía un pedazo de cielo caído en el agua. El pez sonrió (al menos eso pareció) y