—Para que nunca sea de otro —susurró, mientras la sangre manchaba el altar.
Uno de los mercenarios, Henderson, se rio nervioso:
Y encima del sarcófago, colocaron la estatua de Anubis, con los ojos pintados de cinabrio, mirando hacia el este… esperando. la momia parte 1 completa en espanol
—¿Qué había en la caja? —preguntó Evelyn, casi sin aliento.
En ese momento, la puerta se abrió de golpe. Rick O’Connell entró, dejando caer su bolso sobre la mesa. —Para que nunca sea de otro —susurró, mientras
Pero entonces la arena comenzó a hundirse bajo sus pies. El suelo se abrió en un cráter enorme. Gritos. Camellos que huían. Y al fondo, a treinta metros bajo tierra, una cámara de piedra caliza con jeroglíficos que brillaban en rojo.
Evelyn se quedó helada.
Pero Beni Gabor ya había bajado con los estadounidenses. Y uno de ellos, el gordo Daniels, agarró el Libro Negro.
Adentro, la egiptóloga Evelyn Carnahan casi se caía de una escalera tratando de alcanzar un papiro en lo alto de una estantería. —preguntó Evelyn, casi sin aliento